¡Qué sus beneficios no pesen más que nuestra educación!

Partido del Trabajo Democrático
Martes, 22 Octubre, 2013

La comunidad educativa ha sido llamada a secundar una huelga este 24 de octubre a raíz de los últimos movimientos del Partido Popular encaminados a continuar con el desmantelamiento del derecho a la educación pública ya comenzado por los diferentes gobiernos e instituciones europeos a finales de los años 90.En este caso particular el ataque a la Educación Pública se concreta en dos procesos.

En primer lugar, con la batería de medidas, generalmente presupuestarias, que recortan el acceso a diferentes modalidades de estudio por parte de la clase trabajadora y las capas populares. Recortando becas y ayudas al estudio, aumentando las tasas a las diferentes modalidades de enseñanza (tanto universitaria como de las FP superiores), emporando las infraestructuras educativas al no destinar dinero para su renovación o mantenimiento, recortando mediante despidos o no renovaciones al personal docente y no docente de los centros…  Con éstas y otras tantas medidas logran empobrecer directamente a la población mediante la reducción de diferentes salarios indirectos que se concretan en forma de educación pública de acceso universal. Cuando una familia tiene que pagar más por las tasas para acceder a una educación superior o ya no recibe beca ve reducido su poder adquisitivo. Sin embargo también se reduce este salario indirecto cuando la educación a la que acceden es cualitativamente peor por no haber renovado las diferentes infraestructuras de los centros o por tener aulas más llenas debido al recorte del profesorado. Por otro, lado esta reducción indirecta del salario toma la forma de reducción directa para todos los trabajadores de los centros que ven empeoradas sus condiciones laborales mediante el recorte de personal, el aumento de horas lectivas o de carga de trabajo, reducción salarial y, en muchas ocasiones, incluso el despido.

En segundo lugar, con la aprobación de la “Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa” (LOMCE), la última reforma educativa del gobierno. Con esta legislación se introducen nuevos métodos para segregar al estudiante. Un ejemplo claro es la división de cuarto de la ESO para iniciarse al bachillerato o a la FP. Así mismo, se crea el nuevo modelo de la “FP Básica” para devaluar la formación de muchísimos estudiantes y presionar su expulsión del sistema educativo para acelerar su integración a un incierto mercado laboral. Se construye un modelo de educación elitista que va introduciendo sesgos, en forma de reválidas, que invitan a los estudiantes menos aventajados a no continuar con educaciones superiores de tipo más avanzado. Además se profundiza en las desigualdades separando a los estudiantes con más dificultades con el “Programa de mejora de aprendizaje y el rendimiento” que, sumado a los recortes en infraestructura y personal que sufren los centros públicos, decaerá en un fórmula para apartar a estos estudiantes y no ofrecerles una atención especializada para poder resolver sus problemáticas.

Por si todo esto fuera poco se ataca diametralmente a los pocos espacios de democracia existente en los centros mediante la reubicación de la asignación del Director y su función o con el estricto control a través delas reválidas del contenido impartido por el profesorado que debe orientarse a que los estudiantes “aprueben” estas pruebas continuas. Más segregación, más elitización, menos democracia y menos espacio para el debate y la libertad de pensamiento en las aulas. En definitiva, un sistema educativo orientado a preparar un incremento de la explotación de todos los trabajadores, sean estos intelectuales o manuales.

Desde el Partido del Trabajo Democrático y Unión Proletaria creemos firmemente que la única manera de frenar la supresión del derecho a la educación pública pasa por la resistencia y lucha activa del conjunto de la comunidad educativa. Es necesario articular una amplia unidad que sume a profesorado, personal no docente, estudiantado, madres, padres y vecinas/os de los barrios populares para enfrentar las sucesivas políticas del gobierno en materia de educación.

Creemos que en esta unidad debemos contar con todas y cada una de las personas que aspiren a movilizarse por una educación pública sin excepción. Deben encontrarse en la misma no sólo estas personas como individualidades, sino contar también con todas las expresiones organizadas de estos sectores que busquen defender un modelo de educación pública universal y accesible para la mayoría trabajadora y popular de nuestro país (Sindicatos, Asociaciones estudiantiles, AMPAS, Asociaciones de Vecinos y otras formas de resistencia organizadas). Sólo unidos podremos aglutinar las suficientes fuerzas para hacer freno a las políticas de empresarios y banqueros que buscan arrebatar a la mayoría trabajadora y popular el derecho a la educación para convertirlo un negocio que les genere suculentos beneficios.

Ambas organizaciones secundaremos la huelga educativa del 24 de Octubre y participaremos en la misma activamente buscando que su éxito pase por la unidad de los diferentes sectores antes mencionados. Creemos que el movimiento de resistencia ante los recortes va a madurar gracias a experiencias de lucha como la que tenemos este jueves. Esta próxima huelga va a ser un paso importante en el camino, porque sólo la lucha prolongada de todos los sectores de la sociedad unidos y comprometidos con la defensa de la educación pública podrá vencer la estrategia de privatización y elitización de la educación de los sucesivos gobiernos al servicio de las grandes empresas y bancos

Desde el Partido del Trabajo Democrático y Unión Proletaria contribuiremos a desarrollar el movimiento en defensa de la Educación Pública con nuestra modesta capacidad. Trabajaremos estrechamente unidos con todos los sectores sociales que se incorporen a esta lucha, expresando siempre nuestras posiciones y defendiendo ante todo la tan necesaria unidad para enfrentar este reto.