¿Qué deberías saber sobre Ciudadanos?

Edgar Téllez
Martes, 15 Diciembre, 2015

Nuevamente el 20 de diciembre seremos llamados a elegir a nuestros “representantes políticos” en elecciones a las Cortes Generales, es decir para elegir diputados y senadores en las dos cámaras parlamentarias que componen el poder legislativo en España: el Congreso de los Diputados y el Senado. Estas elecciones son muy importantes porque se celebran después de la que ha podido ser la peor legislatura que hemos tenido desde la aprobación de la Constitución del Régimen del 78.

Durante los últimos 8 años, en los cuales han alternado gobiernos del “socialdemócrata” PSOE y el conservador PP, se han dilapidado de manera flagrante los derechos sociales y laborales de la clase trabajadora. Las sucesivas reformas laborales, (la del 2010 del PSOE y la del 2012 del PP) han dado alas para asentar el poder unilateral y absoluto de los patronos en las empresas, destruyendo la negociación colectiva, abaratando y facilitando el despido, propiciando la distribución arbitraria de la jornada laboral...  Gracias a la acción de estos partidos, (meras correas de transmisión de la CEOE) nuestras condiciones de trabajo han empeorado considerablemente y nuestros derechos laborales se han visto reducidos a un simple protocolo ceremonial en donde lo más que se llega a exigir es un simulacro de negociación, pero que en la práctica da a los patronos todo un poder unilateral para despedir o modificar drásticamente las condiciones laborales.

Por su parte ambos partidos han desmantelado lo que se ha conocido como el “Estado del Bienestar”, es decir todo el andamiaje de servicios y prestaciones sociales que permitían una existencia relativamente digna a los hijos de la clase obrera. Durante estos últimos años han recortado en prestaciones sociales, han disminuido el subsidio por desempleo, han derogado la ley de dependencia…. Han recortado en educación y sanidad, estudiantes universitarios han sido obligados dejar sus carreras y su futuro por no poder hacer frente a las subidas de sus matrículas…. La desarticulación y debilidad del movimiento obrero han imposibilitado una respuesta eficaz por nuestra parte que hiciera frente a la ofensiva de los explotadores que quieren seguir manteniendo sus tasas de beneficio a costa de la mayoría trabajadora.

En definitiva, hemos tenido que soportar dos legislaturas penosas en la que hemos visto la verdadera cara de los dos grandes partidos, instituciones al servicio de la oligarquía española y europea. Mientras recortaban prestaciones y dilapidaban nuestros derechos entregaban 100.000 millones de euros a la banca. Los múltiples casos de corrupción, (Bárcenas, EREs de Andalucía, Gurtel…) han desvelado hasta qué punto hay una vinculación entre los dos grandes partidos tradicionales, la banca y los grandes holdings empresariales. Los grandes partidos están desacreditados y por lo tanto millones de españoles buscan otras alternativas políticas a las que votar que sean más acordes con sus intereses.

El pánico cundió entre los sillones del IBEX 35 cuando en las elecciones europeas de mayo del 2014 los grandes partidos que habían defendido los intereses de los oligarcas se hundían en sus resultados electorales. Gran parte de estos votos perdidos eran recogidos por formaciones como Izquierda Unidad y Podemos, fuerzas democráticas que si bien no plantean un cambio radical en el sistema económico, político y social; si plantean una política de resistencia frente al desmantelamiento de los servicios sociales, los derechos laborales y democráticos. A su vez se comprometen a luchar en cierta medida contra las privatizaciones, contra el desmantelamiento del sector público y plantean una limitada resistencia contra las políticas de “austeridad” planteadas por la Troika.

No es que estos partidos supongan una gran amenaza para la oligarquía española y europea, pero sí podía suponer cierta pérdida de estabilidad en la gobernabilidad del país, (tradicionalmente en manos de partidos totalmente sumisos) y presentar cierta resistencia a sus medidas destinadas a profundizar más y más en la explotación de la clase obrera.

Tras los primeros meses de confusión la oligarquía reaccionó con una campaña mediática brutal de desprestigio, se les acusó de populistas, inexpertos que querían hundir la economía española al imponer sus medidas utópicas; se les trató de radicales y bolivarianos que querían destruir el “sistema democrático” y hasta se llegó a buscar alguna vinculación con la extinta organización armada ETA. El objetivo era por un lado demonizarles ante la opinión pública y hacer que los dirigentes se distanciasen de sus propuestas más avanzadas y las cambiasen por otras más aceptables para la oligarquía, y en parte lo consiguieron.

No obstante, los banqueros y grandes empresarios no se quedaron allí, necesitaban un recambio. Es decir, una formación política que respondiera a sus intereses y que lograra captar los votos procedentes de los partidos tradicionales, como dijo el banquero Josep Oliú poco después de las elecciones europeas “necesitamos un Podemos de derechas”[i]. Buscaron un partido y lo encontraron en Ciudadanos.

Ciudadanos no es que sea un partido nuevo, pues nació en Cataluña en 2006 como un partido opuesto al nacionalismo catalán y partidario de la unidad con España. Fue creciendo y reafirmando su postura en ese sentido al recrudecerse el proceso soberanista, llegando a defender la supresión de competencias autonómicas por parte del gobierno central y participando en manifestaciones y plataformas “en defensa de la unidad de España” junto con el Partido Popular y diversos grupos de ultraderecha”[ii].

Su líder era Albert Rivera, antiguo militante de las Nuevas Generaciones del PP, un joven de 36 años y antiguo abogado de La Caixa. Con un aspecto impecable y un discurso hábil y prometedor que criticaba duramente al PP y al PSOE por su inmovilismo, su ineficiencia y corrupción en la gestión. Su discurso de “regeneración democrática” y de “cambio tranquilo” empezó a circular de manera masiva por los distintos medios de comunicación. No había periódico, entrevista, tertulia e incluso programa de variedades donde Albert Rivera no saliese y en consecuencia las expectativas de votos de su partido se dispararon.

Ciudadanos y la clase obrera

Pero…. ¿Cuáles son las propuestas concretas de Ciudadanos que han hecho que este partido, anteriormente desconocido fuera de Cataluña, sea tan popular? En principio podríamos pensar que después de siete años soportando las políticas austericidas del PP y del PSOE podríamos pensar que Ciudadanos plantea un programa de cambio basado en la defensa de los derechos sociales que vienen siendo dilapidados durante años. Sin embargo, si observamos su programa, su actividad parlamentaria y sus declaraciones, nos encontramos con todo lo contrario.

Sus medidas lejos de cualquier carácter social y progresista siguen a pie juntillas recetas neoliberales más extremas en algunas ocasiones que las promovidas por el Partido Popular. Si eres un trabajador cualquiera y tienes alguna confianza en que el “cambio” promovido por Ciudadanos mejore tu situación social o laboral quítatelo ya de la cabeza.

En primer lugar, Ciudadanos, como buenos liberales, son abanderados de bajar impuestos porque afectan al español medio. Tienen parte de razón, sin lugar a dudas, pero… ¿Pretenden bajar los impuestos a todos por igual? Ciudadanos quiere limitar la tributación sobre el Impuesto sobre el Patrimonio, el Impuesto de Sociedades y el Impuesto de Sucesiones, impuestos que gravan proporcionalmente el patrimonio, las sociedades empresariales y las herencias recibidas. Pero, ¿Cuál es la posición del partido naranja ante los impuestos indirectos? En lo que se refiere al Impuesto sobre el Valor Añadido, (IVA) Ciudadanos anuncia a bombo y platillo que bajará el tipo general del 21 por ciento actual al 18 por ciento. Seductor, ¿no? Pues si miramos detenidamente su programa podemos observar que lo que pretenden es subir el IVA súper-reducido, (aquel que se aplica a alimentos de primera necesidad) de un 4 a un 7 por ciento. Por si fuera poco, pretende eliminar el IVA reducido, que anteriormente tributaba a un 10 por ciento e igualarlo al general. Esto supondría un coste adicional de 744 euros al año a un trabajador medio[iii].

Otro tema polémico son los cambios en los tramos de tributación del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas que plantea Ciudadanos. Ellos plantean bajar el IRPF para los tramos que graven a las rentas más altas, pasar de un 37% a un 35,8% para las rentas de entre 35.000 y 62.000 euros y de un 45% a un 43,5% a las rentas superiores a 60.000 euros anuales. Esto a costa de subir el tramo que grava a las rentas más bajas, las de 16.000 y 19.500 euros que pasarían de tributar de un 24% a un 29%, ¡5 puntos más![iv]

Otra de las propuestas estrella en materia laboral que lleva Ciudadanos en su programa es el llamado “contrato único”. Es decir, suprimir la diferenciación existente entre contratos indefinidos y temporales, y sustituirlos por una única modalidad de contrato, (en teoría “indefinido”) cuya indemnización irá creciendo a medida que el trabajador vaya ganando antigüedad. En un país con un mercado laboral que se basa cada vez más en la precariedad y la temporalidad el contrato único no contribuiría a eliminarlas, (al contrario, recordemos que las indemnizaciones a los trabajadores recién contratados serían insignificantes) sino que lo que haría sería igualar todos los contratos laborales, (tanto los temporales como los indefinidos) a la baja. Este contrato ha sido reclamado históricamente por la patronal española[v], cuyo objetivo es profundizar en la necesidad que tienen de “flexibilizar el empleo”, es decir, disponer de una clase obrera con mucha menor protección y resortes legales que acepte condiciones de trabajo draconianas bajo la amenaza permanente de verse privada de su sustento.

También proponen la creación un “complemento salarial” aportado por el Estado a los trabajadores y trabajadoras con rentas más bajas. La medida puede parecer bien intencionada, pero si la analizamos bien podemos ver lo que esconde. Si el Estado “ayuda” a los trabajadores peor pagados con un “complemento salarial”, (es decir un complemento sufragado por los impuestos procedentes en su mayoría de trabajadores asalariados), ¿no se está incentivando la contratación con salarios ínfimos sufragando la potencial caída salarial el Estado con un “complemento” procedente de gravar principalmente a la mayoría trabajadora?[vi]

Ciudadanos también ataca a otros colectivos laborales a los cuales considera “excesivamente privilegiados” como es el caso de los funcionarios. De los profesores de la educación pública Ciudadanos dice: “El sistema es excesivamente garantista con determinados docentes a los que resulta imposible cesar. Se puede cuestionar la funcionarización, pero sobre todo se debe poder revocar al docente en su puesto si es extremadamente ineficaz o en el ejercicio de su profesión crea alarma social”. En consonancia con su ideología neoliberal Ciudadanos pretende acabar con los “privilegios” adquiridos por los trabajadores de la función pública. La política del “divide y vencerás”, enfrentar a los trabajadores entre “privilegiados” y “no privilegiados” para al final igualarlos a todos a la baja con la benevolencia de la patronal.

Las demás medidas propuestas por Ciudadanos en materia social y laboral no son destacables, un discurso vacío de promesas de “favorecer la empleabilidad”, “apoyar el emprendimiento” y “la importancia de la formación”, que no son más que medidas destinadas a seguir “promocionando el empleo” a costa de bonificar a las empresas que contraten, medidas que se han estado aplicando continuamente durante los últimos años y han venido fracasando continuamente en sus propósitos.

Visto en resumidas cuentas el programa electoral de la nueva marca política del “cambio tranquilo”, podemos ver que Ciudadanos no sólo es más de lo mismo sino que las “medidas estrella” de dicha formación están destinadas a acelerar la política de empobrecimiento y dilapidación de derechos laborales conquistados por la clase trabajadora después de arduas luchas. No es de extrañar que el gurú económico de Ciudadanos, Luis Garicano, sea uno de los principales economistas de FEDEA, lobby de las principales empresas del IBEX 35 y destinado a implementar las políticas neoliberales por toda Europa[vii]. Toda su actividad legislativa en los parlamentos autonómicos y ayuntamientos donde ha tenido representación ha ido destinada a apoyar las medidas más regresivas en materia social impuestas por los gobiernos del PP o el PSOE según el caso concreto.

En definitiva, ¿Es razonable que mientras las empresas situadas en el IBEX 35 consiguen este año beneficios superiores en un 22% a los del pasado año los partidos de la oligarquía[viii], (PP, PSOE y Ciudadanos) no vean otro camino que revocar derechos laborales y sociales a la clase trabajadora y dar “bonificaciones” y “exenciones” en materia de cuotas tributaria y a la seguridad social a las empresas para luchar contra el paro?

Es necesario que los trabajadores y las trabajadoras tomemos conciencia de que la única manera que tenemos de salir de este ciclo de paro, explotación y miseria es romper con este modelo que promociona la precariedad laboral, el desamparo y la explotación de las y los asalariados. El único camino que puede hacer que las clases trabajadoras salgan de esta situación es la planificación democrática de la producción cuyos objetivos y contenidos principales deben ser la nacionalización de la banca y los sectores estratégicos de la economía, el control obrero de la producción, la derogación de todas las leyes laborales regresivas y la aprobación de un nuevo Estatuto de los Trabajadores.

Todo ello dentro de una República Democrática para los trabajadores como marco político. Para ello es necesario llegar a una intensificación de la lucha por parte de la clase obrera y las capas populares hasta llegar a una correlación de fuerzas favorables para desarmar a la oligarquía. La reconstrucción de un Partido político que represente los intereses de la clase obrera y que lidere al conjunto de fuerzas democráticas con el objetivo de la derrota final de la oligarquía y el imperialismo y por la construcción de un nuevo modelo donde los medios de producción estén al servicio de la mayoría social trabajadora.

 

[i] http://www.elperiodico.com/es/noticias/politica/josep-oliu-propone-crear...

[ii] https://es.wikipedia.org/wiki/Ciudadanos-Partido_de_la_Ciudadan%C3%ADa

[iii] Programa electoral Cs pág 100

[iv] Idem pág 92

[v] http://cincodias.com/cincodias/2013/02/07/economia/1360376613_850215.html

[vi] http://cincodias.com/cincodias/2015/04/21/economia/1429643486_780189.html

[vii] http://www.lamarea.com/2015/04/09/los-vinculos-de-ciudadanos-con-fedea-e...

[viii] http://trabajodemocratico.es/content/reflexiones-sobre-el-ibex