2.2 El papel de la propaganda

La propaganda debe ir destinada a aclarar y explicar muchas ideas a un número relativamente pequeño de personas. Ello implica también combatir las interpretaciones erróneas que se tengan sobre distintos aspectos, bien sobre temas candentes relativos al movimiento obrero en que la distorsión sea fruto de la ideología y propaganda burguesa, bien sobre aspectos circunscritos a la teoría del marxismo-leninismo, combatiendo las distintas desviaciones que se presentan bajo la bandera del socialismo científico sin ser consecuentes con él. Lenin en Las tareas de los socialdemócratas rusos describe las tareas de propaganda de las y los marxistas:

“La labor socialista de los socialdemócratas rusos consiste en hacer propaganda de las doctrinas del socialismo científico, difundir entre los obreros un concepto justo sobre el actual régimen económico-social, sobre sus fundamentos y su desarrollo, sobre las diferentes clases de la sociedad rusa, sobre sus relaciones mutuas, sobre la lucha de estas clases entre sí, sobre el papel de la clase obrera en esta lucha, su actitud ante las clases que están en declinación y ante las que están en desarrollo, su actitud ante el pasado y el futuro del capitalismo, sobre la tarea histórica de la socialdemocracia internacional y de la clase obrera rusa.”

La propaganda tratará problemas teóricos o incluso históricos del movimiento comunista. Pero también debe abordar hechos vivos, asuntos de actualidad mediante los cuales facilitar la explicación de las ideas que conducen a la profundización en el conocimiento y a la reflexión del lector. Deben analizarse estos hechos de actualidad y aportar las ideas precisas sobre la esencia que los caracteriza y cómo ello explica la naturaleza histórica y social del régimen capitalista, así como de las distintas clases de la sociedad. Deben explicarse las ideas que necesita la clase obrera en cada momento para hacer progresar y clarificar su conciencia política. También deben abordarse cuestiones relativas a la teoría y la historia de la revolución proletaria, de los países socialistas o del movimiento comunista internacional. Es fundamental recoger y explicar a las y los obreros las lecciones políticas que ha acumulado el movimiento comunista durante más de un siglo de existencia, y cómo esas lecciones son plenamente vigentes en la actualidad ante los problemas que se va encontrando el movimiento obrero en la lucha. El propagandista puede y debe exponer todas estas ideas complejas de manera clara y sencilla, "con razonamientos poco complicados y con ejemplos bien elegidos" [2]. El propagandista transmite estas ideas principalmente por la vía escrita: el periódico, artículos, etc., pero también lo hace por la vía oral: en forma de actos, conferencias, etc., ante un número pequeño de oyentes. Se dirige a todo tipo de lectores y oyentes. Por ello deben adecuarse el vehículo y la estructura o forma de la propaganda en función del nivel de consciencia del público al que se dirige, tal y como veremos posteriormente acerca de los niveles de la propaganda y la agitación. La propaganda igualmente concreta las tareas políticas consecuentes de toda la profunda explicación que realiza del asunto. El papel de la acción, como complemento de la propaganda, es esencial para facilitar el trabajo de organización.

En este momento en que nuestro partido aún está afianzando sus principios programáticos y tácticos es en la propaganda donde debemos centrar nuestros esfuerzos. El estudio de los problemas candentes del movimiento obrero y comunista para la producción regular de una propaganda capaz de explicar en sus diversas formas el contenido antes mencionado debe ser nuestra máxima prioridad. Esto no significa que desatendamos la agitación. La agitación es imprescindible para mantener el contacto con masas obreras amplias. Pero en el momento actual es el refuerzo de la capacidad propagandística de nuestra organización la que ocupa el aspecto principal en nuestro trabajo de difusión del marxismo-leninismo en el movimiento obrero.

 

NOTA

[2] V.I. Lenin. A propósito de la revista Svoboda.