2.4 Los diferentes niveles de propaganda y agitación

Debemos tener en cuenta que la clase obrera es heterogénea. Presenta diferentes niveles de conciencia que implican el empleo de diferentes medios y formas de propaganda y agitación que permitan transmitirle ideas acerca de la fisonomía socioeconómica y política del capitalismo, sus contradicciones y las relaciones entre todas las clases sociales, determinándole la necesidad de la revolución socialista para resolver dichas contradicciones.

Las y los obreros se distinguen en las siguientes capas:

  1. En primer lugar, están las y los obreros avanzados. Son aquellos capaces de comprender la necesidad de estudio de la teoría marxista-leninista y trabajar en su aplicación y desarrollo. Es una capa que realiza o aspira a realizar una práctica enmarcada en la lucha general del proletariado, es decir, la lucha por el socialismo. Esta capa de obreros está llamada a convertirse en dirigentes políticos revolucionarios de la clase obrera. La propaganda correspondiente trata los problemas teóricos, tácticos y políticos del movimiento comunista nacional e internacional.
  2. Las y los obreros medios son aquellos que aún embebidos en las luchas particulares, estrechas, de sus centros de trabajo, localidades, barrios, etc., desarrollan un interés por adquirir conocimientos políticos. Necesitan comprender que la dinámica de la estrecha lucha particular les limita de cara a la materialización del socialismo. No apuntan ni disparan hacia la revolución socialista, sino hacia acontecimientos locales o muy particulares. Por eso, es necesario emplear una propaganda y una agitación que conecten las particularidades de la lucha obrera local o sectorial con las cuestiones teóricas y políticas de la revolución socialista. Del seno de los obreros medios descubriremos a las y los obreros potencialmente avanzados, que se encuentran dispersos y ocultos entre esta capa de obreros medios. De entre las y los obreros medios seleccionaremos a los que se muestren capaces de elevarse hacia esa capa avanzada.
  3. Y, por último, las y los obreros atrasados son aquellos que muestran cierto descontento con la realidad social y sus condiciones de vida y trabajo pero se encuentran poco politizados, cuando no politizados en sentido reaccionario. Se trata de una capa en la que la agitación tendrá un papel principal para despertar la conciencia. Y aparte de la agitación con denuncias y reivindicaciones concretas, se requiere una propaganda en forma más popular y divulgativa, a menudo en forma oral, que permita introducir nociones básicas de marxismo-leninismo.

La flexibilidad en los medios y formas que dirijamos a las diferentes capas de la clase obrera, en relación con su nivel de conciencia, es complementaria con la firmeza en el contenido, es decir, en los principios. Debemos tener en cuenta que el contenido es elaborado desde el análisis marxista-leninista de la realidad concreta. El contenido es inflexible, sea cual sea la forma que adquiera la propaganda. Toda “flexibilización” de las conclusiones de este análisis, de los principios, supone en los hechos la falsificación de esta realidad. Supone introducir la confusión en el seno de la clase obrera. Y esta confusión solo beneficia al poder asentado y afianzado, el poder burgués cuya influencia ideológica es enormemente superior a la de la ideología socialista.

La propaganda no escapa a las necesidades que en cada momento requiere la construcción del partido. Estas necesidades determinan unas prioridades, con relación a qué obreros debemos dirigirnos. Es decir, a qué capa de la clase obrera, en cuanto a su nivel de conciencia, nos debemos dirigir principalmente. Esto no supone impedimento en dirigirnos a otras capas. Pero sí determina que a estas otras capas no principales, por las prioridades del partido, tengan una menor atención en cantidad del trabajo desarrollado por la militancia.

Nuestro partido, en un estado de construcción incipiente, que aún está tratando de salir de conformarse como un círculo de estudio y propaganda débilmente vinculado al movimiento obrero, debe centrar sus esfuerzos en estudiar el marxismo-leninismo y aplicarlo elaborando propaganda y agitación con el fin de consolidar nuestros principios programáticos y tácticos, así como destacar a los obreros avanzados de entre los obreros medios y atrasados.