Declaración de GKB en el 98 Aniversario de la Gran Revolución Socialista de Octubre

Gazte Komunisten Batasuna (GKB)
Lunes, 9 Noviembre, 2015

En primer lugar, queremos saludar la iniciativa de la AAHS y el PTD de realizar esta conmemoración, en la cual no podíamos dejar de participar, y especialmente, la iniciativa de preparar la celebración del Centenario de la Gran Revolución Socialista de Octubre en 2017 como es debido. Es algo que coincide con nuestra intención y encaminaremos nuestros mejores esfuerzos a ese fin. Pensamos que debe ser una celebración unitaria y que ello es posible dejando de lado el habitual sectarismo entre organizaciones que padecemos, porque no es ése el asunto que nos llevará a tal celebración.

GKB siempre ha sido partidaria de toda iniciativa que propicie la unidad de los comunistas o su colaboración en cualquier terreno.

Participamos, no obstante, mediante esta declaración, ya que no nos es posible asistir físicamente. Entre otros motivos que tienen ocupados a nuestros cuadros y militantes, hoy (aprovechamos la ocasión para anunciarlo) tiene lugar una reunión de nuestro Comité Central para decidir la creación de una organización comunista en Euskal Herria, llamada Euskal Komunisten Batasuna (EKB, Unión de los Comunistas Vascos), que permita la actuación política de los integrantes de GKB que van teniendo mayor edad. Esta organización fijará sus principios y estructura en un Congreso que se celebre posteriormente, y su primera tarea será prepararlo y realizarlo.

La Revolución del 25 de Octubre, que como sabemos se celebra el 7 de noviembre por la diferencia entre el calendario juliano utilizado en la Rusia de 1917 y el gregoriano utilizado en Occidente, inauguró una nueva época de la Humanidad, la época de la construcción del socialismo. Lo hizo encarnando precisamente dos de las conclusiones que habían sacado previamente Marx y Engels acerca de esa cuestión: la necesidad de la revolución socialista y la toma del poder, y de la dictadura del proletariado; así como gracias a la aportación del gran Lenin en lo referente al partido de nuevo tipo, entre otras cuestiones.

Desde nuestro punto de vista, estos son los aspectos principales y fundamentales, de carácter universal, que enseña una efemérides como ésta.

Lejos de camuflar, obviar u ocultar estas enseñanzas, los comunistas estamos obligados a difundirlas, a utilizar el lenguaje científico correcto a este respecto, y a atenernos a la realidad y al marxismo-leninismo.

La desaparición del sistema mundial del socialismo en nada contradice las lecciones que se extraen de Octubre de 1917. Antes bien, ha tenido como consecuencia la configuración de un mundo unipolar, el desmantelamiento de las conquistas de la clase obrera en los países antiguamente socialistas y del llamado “Estado del bienestar” en los de Occidente, el aumento de la conflictividad local y global, de la agresividad del imperialismo, la caída de los ingresos de los trabajadores, el aumento del paro, grandes migraciones con consecuencias que están por ver, también en la situación de las masas trabajadoras, y en resumen un largo etcétera de desastres relacionados con el desequilibrio creado. Sólo al cabo de bastantes años van apareciendo actores internacionales que contrapesan en parte al imperialismo hegemónico de los EEUU. También ha mostrado lo que ocurre cuando progresivamente se abandonan los principios del marxismo-leninismo y se cede el puesto a fuerzas oportunistas y liquidadoras.

Si además de al pasado, queremos mirar al presente y al futuro, vemos que precisamente en los últimos tiempos el miedo de la clase dominante, la burguesía y otros sectores reaccionarios, se ha expresado en un patético “¡que vienen los soviets!” tras las últimas elecciones municipales en España. Nada más lejos de la realidad de los soviets, como ya vemos, lo que acontece en ayuntamientos como los de Madrid o Barcelona. Además este absurdo ha sido luego fácilmente deslegitimado mediante el humor y de otras formas, pero ahí queda el auténtico temor de la burguesía.

No es casualidad que este temor sea de actualidad y se haya puesto en boga nada menos que la idea de los soviets. Se debe a que saben que existe una alternativa viable a su sistema explotador, y cualquier cosa que se acerque aunque sea un milímetro a ella, tienen que desacreditarla de raíz.

Estamos preparando un material divulgativo sobre el tema de “¿Qué son los soviets?” a propósito de esta situación, con fundamento en las obras de Lenin y otras, pero también con un enfoque de actualidad, moderno, con el que podemos contribuir a la otra parte de la presente iniciativa, que es la de dar la batalla ideológica frente a la monstruosa deformación de la experiencia histórica del socialismo realmente existente que sin duda sufriremos desde todos los frentes.

El Centenario de la Gran Revolución Socialista de Octubre no debe ser, y confiamos en que no será, la ocasión de discutir la historia del socialismo, o de sus errores, problemas y carencias. Haríamos mal en aceptar tal discusión en ese preciso momento.

El socialismo tuvo que desarrollarse partiendo de condiciones extremadamente difíciles, acosado y aislado, incluso atacado militarmente, en países atrasados como Rusia, y sólo en algunos más avanzados como podrían ser Alemania oriental (que de todos modos era la parte menos avanzada de ese país) o Checoslovaquia. Esto no puede sino traer problemas y errores. Corresponderá a las revoluciones futuras afrontar y resolver los problemas que se les presenten. Para eso necesitarán, desde luego, estudiar dichos problemas al igual que los del pasado.

Pero consideramos que debemos fijarnos en esa ocasión, en lo positivo, pues una conmemoración a fin de cuentas tiene como objetivo el resaltar e incluso exaltar el hecho conmemorado. ¿Qué comunista dejará de exaltar la Gran Revolución Socialista de Octubre? Para nosotros es claramente una piedra de toque.

¿Acaso faltan logros del socialismo que destacar? ¿Es que no existe la lucha de clases? ¿No es la cuestión del poder la principal de toda revolución? ¿No es la democracia burguesa un sistema en el que se vota a quien nos va a oprimir durante 4 años a modo de junta de administración de los intereses de toda la clase burguesa? ¿No ha quedado claro que los trabajadores tienen intereses objetivamente opuestos a los de los patrones y que su fuerza se la da su número y su posición en el proceso de producción? ¿No es su falta de unidad y la decadencia de sus organizaciones, particularmente los sindicatos, una de las causas de su pérdida de derechos y condiciones de vida y de trabajo?

Todo ello es claro y confirma plenamente todo lo que el marxismo-leninismo ha demostrado ya.

Junto a las tareas prácticas que se nos plantean, a la necesaria y muy grande mejora en nuestro trabajo, y a otras cuestiones que debemos resolver, es principal recuperar terreno en la batalla ideológica y propagandística, en la que estamos también en manifiesta inferioridad y en retroceso todavía hoy, pese a ligerísimos avances en la conciencia de las masas.

Por ello somos partidarios de darle al Centenario ese enfoque y dejar la propaganda anticomunista a los anticomunistas.

¡Por un Centenario de la Gran Revolución Socialista de Octubre unitario y positivo!