El sentido común internacional de las “clases medias”

Pepe Sánchez
Jueves, 19 Noviembre, 2015

Después de los atentados de París, la Unión Europea ha puesto en marcha la cláusula del Tratado de la Unión de defensa colectiva de la UE. Esto representa para los estados miembros la obligación de prestar ayuda y asistencia con todos los medios a su alcance a un Estado miembro que haya sido objeto de una agresión armada en su territorio. La política imperialista agresiva de la UE puede embarcar a España en una nueva guerra. Una nueva guerra, pues nuestro país ya está embarcado en diversas intervenciones militares, todavía a pequeña escala, en diversos países de África, en Líbano y en Irak. Pero en nuestro país hay y habrá resistencia.

Los partidos de la oligarquía española, al mismo tiempo que apuestan por la guerra, y solamente dudan de cómo acometerla por la cercanía de las elecciones generales, junto con los grandes medios de comunicación arremeten contra Podemos por rechazar el pacto antiyihadista. Pablo Iglesias con razón rechaza el pacto porque “supone renunciar a elementos garantistas del código penal español” y con razón ha rechazado en sus primeras declaraciones la entrada de España en las operaciones militares contra el Estado Islámico. Los representantes de la oligarquía querían la unidad nacional de todas las fuerzas para lanzarse a la guerra con sus aliados y aprovechar para menoscabar los derechos de la clase obrera y el pueblo en España, pero los representantes de las capas medias de la sociedad lo han rechazado. Resulta necesario apoyar esta decisión pues el llamado pacto antiyihadista solamente puede representar para los trabajadores y el pueblo la eliminación de derechos y libertades con el cuento de la “seguridad para preservar libertades”.

El mismo día Podemos presenta su propia propuesta para derrotar al terrorismo yihadista de siete puntos (“Una propuesta de agenda para el Consejo de la Paz”[1]). Entra dentro del juego electoral sin duda, pero también representa un posicionamiento de confrontación entre posiciones de clases.

Las volubles capas medias no forman parte de la contradicción principal del sistema capitalista, ni son capitalistas ni son obreros, pero por ser la capa intermedia y ambigua de la sociedad, concentra en sí misma las contradicciones del sistema. Por eso no pueden de ninguna manera ser quienen puedan dirigir el cambio o la revolución social que beneficie al conjunto de los oprimidos (de los de abajo, como ellos dicen). Siempre oscila entre las propuestas antimonopolistas, incluso a veces anticapitalistas, y las reaccionarias; entre las reformas democráticas y las de reproducción del sistema.

En efecto, esta concentración de contradicciones, entre el sentido común y el buen sentido, esta bipolaridad intrínseca, se muestra en la propuesta de 7 puntos que realiza Podemos. Sin mencionar las que coinciden con las que proponen los gobiernos europeos, son de alabar las propuestas que llaman a acabar con las guerras y a no apoyar los bombardeos; también las que inciden en la lucha contra la xenofobia y toda la defensa de los derechos, de la protección y de las necesidades de los refugiados, que acertadamente presentan con la frase “no confundir víctimas con verdugos, culpables e inocentes”; al igual, que el requerimiento para buscar la solución en el terreno político y en el apoyo a procesos democráticos. No cabe duda que las intenciones en estos terrenos son de preservación de derechos democráticos, de solidaridad y humanitarias.

Pero en el mismo texto pasan de esas propuestas solidarias y humanitarias a otras claramente intervencionistas, con un talante paternalista e impositivas para Siria e Irak. En definitiva, propuestas que definen un apoyo a los intereses del imperialismo europeo. Al final, los 7 puntos acaban siendo un revoltijo de humanismo imperialista. Veamos rápidamente tres ejemplos.

En el punto 4 asegura que hay que “reforzar y asesorar a las fuerzas locales para enfrentar al Estado Islámico por tierra”. No cabe duda por el resto del texto y por las declaraciones que Podemos no quiere la intervención directa militar de España y de la UE para hacer la guerra al Estado Islámico, pero tampoco cabe ninguna duda que, con otras palabras pero comprensibles, propone la financiación y armamento de alguna “fuerza” siria para la lucha contra ISIS.  Una intervención de las potencias sin que corra la sangre de los militares europeos. Esta cuestión podría tener varias interpretaciones, pero si lo unimos a las acusaciones y desprecio que se señala hacia el gobierno legítimo sirio, no deja duda para entender que la propuesta sólo tiene un significado: reforzar y apoyar financiera y militarmente a la oposición reconocida por las potencias imperialistas europeas, léase, por ejemplo, Ejército Libre Sirio, el cual ya está financiado y armado por la UE y Estados Unidos.

En el mismo punto se decide a quién hay que hacer reconocimiento y a quién apoyar; esto es, a “la labor de los Comités Locales de Coordinación”.  Esta referencia no es hecha a la ligera.  Estos comités son las organizaciones de base que constituyen la parte civil de la oposición Siria y que tienen una profunda relación con Human Rights Watch, organización aparentemente humanitaria con vínculos directos con el gobierno norteamericano, el Partido Demócrata, con la CIA y financiada por magnates multimillonarios como George Soros o la Fundación Rockefeller, como así denunciaron los Premios Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, Mairead Maguire y más de cien académicos y personalidades norteamericanos[2].

Otra muestra de la puesta en práctica del aspecto antidemocrático de la política internacional en los 7 puntos de Podemos, es la llamada a “presionar al gobierno irakí” para que cumpla el Acuerdo de Cooperación y Colaboración entre la UE e Irak[3], un acuerdo igual que otros muchos que la UE ha realizado con países en vías de desarrollo de África, América Latina o Asia. En él solamente se habla de forma subsidiaria, aunque exigente, de formalizar democracias que sean espejo de las europeas. Exigencia de democracia con todo su fundamento económico de liberalización, de privatizaciones, de entrada de empresas europeas, de financiación y deuda. De esa democracia y libertad se habla en el "ejemplar" Acuerdo.

No podemos exigirle más a los partidos de las capas medias, son lo que son; solamente podemos apoyar sus aciertos y criticar y dar luz cuando caen en posiciones reaccionarias. Posiciones reaccionarias en las que se mueve con soltura uno de los expertos de Podemos en Siria, el filósofo y columnista Alba Rico, cuando analizando la situación después de los atentados de París, y en línea con el documento de su partido, va más allá y se atreve a ligar al Estado Islámico con el gobierno sirio de Al-Assad, diciendo que “los mejores aliados del terrorismo yihadista son la islamofobia en Europa y Bachar Al-Assad en Siria”. Y más allá, incluso, poniendo al gobierno Sirio como el enemigo principal y no al Estado Islámico: “no se puede combatir al Estado Islámico mientras Bachar Al-Assad siga en el poder[4].

Es complicada la solución sobre el terrorismo islamista feudal, pero es seguro que no puede pasar de ninguna manera por una mayor presencia imperialista militar en Siria e Irak; ni tampoco por un intervencionismo humano-imperialista. Pero tampoco es una posición internacionalista el mantenerse al margen soltando proclamas sobre que la guerra en Siria es una guerra entre imperios y que todas las partes en el conflicto representan intereses burgueses.

La parte agredida desde hace años es el pueblo sirio y el irakí, como antes lo fue el pueblo libio; pueblos que han sido agredidos por intereses económicos y estratégicos por gobiernos de la UE y de Estados Unidos, provocando la guerra civil y armando y financiando a la oposición, también al Estado Islámico. Actualmente una posición solidaria e internacionalista solamente puede pasar por que el pueblo de nuestro país denuncie y se posicione contra el imperialismo de la Unión Europea y también el de España; exija la salida de la OTAN; exija la denuncia de los países que financian y apoyan a los yihadistas (Estados Unidos, Arabia Saudí, Turquía, Catar,…); y exija el apoyo al pueblo sirio y a su gobierno que en la actualidad representa con su resistencia posiciones antiimperialistas.

 

[1] http://podemos.info/una-propuesta-de-agenda-para-el-consejo-de-la-paz/

[2] http://www.cubadebate.cu/noticias/2014/05/13/alertan-sobre-vinculos-de-h...

[3] http://www.iraqsolidaridad.org/2014/docs/AcuerdoUE-Iraq.pdf

[4] http://www.cuartopoder.es/tribuna/2015/11/15/paris-mas-alla-del-dolor/7776