La violencia patriarcal también es violencia de clase. ¡El 7N todos a Madrid!

Partido del Trabajo Democrático
4 de Noviembre de 2015

El próximo 7 de Noviembre se convoca en Madrid una importante marcha que tiene un objetivo fundamental: denunciar la violencia machista que sufren las mujeres en todos los ámbitos. La iniciativa salió por parte de varias asociaciones feministas y movimientos sociales en respuesta de la escalada de mujeres asesinadas víctimas de la violencia machista. No obstante el objetivo de la convocatoria no está sólo en mostrar la repulsa de toda la sociedad hacia estos crímenes, sino en denunciar todas las expresiones de violencia que sufrimos las mujeres por su condición de género, (agresiones sexuales, verbales, acoso social, discriminación laboral, agresiones físicas por parte de sus familiares y sus parejas, etc...)

A pesar de que muchos medios reproducen discursos autocomplacientes sobre lo mucho que se ha avanzado en materia de igualdad, vemos como todavía hay mucho que hacer. Según una encuesta el 24% de los jóvenes andaluces son partidarios de que la mujer se quede en casa o que un 22% de las mujeres reconocen haber sufrido malos tratos a lo largo de su vida. A todo esto hay que sumarle la acción de este gobierno ultra-conservador que ha desatado toda una ofensiva contra los derechos sociales, laborales y reproductivos y que representan al sector más oscurantista y retrógrado de la sociedad y unos medios de comunicación “de masas” que promocionan una imagen de la mujer, sumisa y encandilada por el “amor romántico” o convertida en un mero objeto sexual.

Entre las reivindicaciones que se encuentran en el Manifiesto de “La Marcha Estatal contra las Violencias Machistas”, se encuentra una mayor persecución judicial y policial contra los agresores, más medidas preventivas, persecución del acoso laboral por razón de género, medidas efectivas contra la explotación sexual y el proxenetismo, pleno derecho de aborto y promoción de recursos pedagógicos que traten el tema de la violencia sexista desde edades tempranas. Es necesario que todas las organizaciones sociales que apuesten por un cambio progresista en nuestro país la cuestión de género se encuentre presente, debemos combatir el machismo en todos los ámbitos pero especialmente en el plano cultural y social. Es necesario que las organizaciones sociales nos involucremos en ello con una función pedagógica en la sociedad para ayudar a cambiar esta perspectiva. Debemos a su vez involucrarnos en la defensa de los derechos conquistados con décadas de lucha y seguir reclamando más medidas que mejore nuestra situación social como género.

Nosotras/os apoyamos todas las reivindicaciones democráticas y sociales que mejoren esta situación de opresión machista, pero creemos que para poder abordar de raíz el tema de la violencia machista debemos tener en cuenta algunas cuestiones más profundas.

El capitalismo también busca utilizar el patriarcado para su beneficio,  introduciendo cambios que afiancen su dominación como sistema. La incorporación progresiva de la mujer al trabajo, trajo como consecuencia que ésta fuera convirtiéndose poco a poco en obreras asalariadas rompiendo con el papel exclusivamente doméstico al que había sido relegada la mujer y pasando a soportar el peso de la explotación capitalista que sufrían junto a sus compañeros varones además de la situación de desigualdad patriarcal manifiesta.  Esto posibilitó, gracias también a la lucha incansable del movimiento obrero y democrático de mujeres, que alcanzaran determinados derechos políticos y sociales: derecho al voto, a la herencia, a tener propia personalidad jurídica independiente. Sin embargo, a pesar de alcanzar algunos logros en el plano de la igualdad formal, el Patriarcado se siguió desarrollando bajo nuevas formas: discriminación laboral, cosificación y sometimiento de la mujer a estándares de belleza para “conseguir la aprobación de los hombres”, promoción de la prostitución y la explotación sexual (recogida en anuncios en casi todos los periódicos capitalistas de tirada nacional), etc. El Patriarcado sigue vivo en la sociedad,  con otras formas pero sigue vivo, y la violencia machista es la forma más extrema de su expresión.

La visión de que la mujer es una propiedad privada está todavía presente en amplios sectores de la sociedad. El feminismo institucional denuncia, con razón, esta situación dramática y pretende revertirla a base de cambios legales y demandas democráticas, en definitiva busca mejorar la situación de la mujer sin cuestionar el sistema capitalista.  Las y los comunistas del PTD no creemos que se pueda acabar con el patriarcado dentro de una sociedad de clases; sólo podremos acabar con el patriarcado  a través de un proceso de transformación social que acabe con la propiedad de los medios de producción por parte de una ínfima minoría y pase a manos de la mayoría trabajadora. Dentro de un proceso en el cual los medios de producción estén al servicio de la sociedad y se acabe con la explotación capitalista.  La construcción de una sociedad socialista  nos permitirá avanzar en la emancipación de la mujer. Las mujeres trabajadoras podrán ir liberándose del machismo imperante en el proceso de lucha junto a los hombres de su clase por mejores condiciones laborales, contra la discriminación por sexo o raza, por los derechos de tod@s l@ trabajador@s. Porque mientras el poder siga en manos de quienes tienen el interés de enriquecerse a costa de los que producen las riquezas, la mujer a la consideran débil por sus características femeninas, las mujeres serán sometidas a los criterios de quienes las consideran una propiedad. Y los hombres continuarán creyendo que son los amos de quienes pueden asegurar la procreación y con ello su hombría.  Por ello, apoyando la lucha contra el patriarcado y apoyando las marchas que este 7 de Noviembre se llevaran a cabo, llamamos a la organización de las mujeres trabajadoras empleadas de hogar, limpiadoras, cajeras, carteras, mineras, conductoras del trasporte público u obreras en las fábricas; les decimos que solo su organización a través de los sindicatos puede empujar a que sus condiciones laborales y sus desigualdad sea escuchada y solventada. Es necesario que se organicen con su clase junto con los hombres que mejor pueden comprender su situación de esclavitud. Para juntos luchar contra el sistema que hace del patriarcado el instrumento para dividir a la clase en su lucha contra el capital, sistema que potencia el patriarcado en beneficio de los intereses de la oligarquía. La participación de la mujer en las luchas obreras, en las revoluciones contra el sistema ha sido clave en la historia y continua siéndolo para poder cambiar las relaciones de producción, eliminar la propiedad privada, conquistar el socialismo como sistema social en el que definitivamente poder hacer realidad la desaparición del patriarcado. 

¡Por la emancipación social de tod@s!

¡No a la violencia patriarcal!