Sobre los atentados en Beirut y París. Contra la barbarie terrorista. Por la vida

Partido del Trabajo Democrático
14 de Noviembre de 2015

El Partido del Trabajo Democrático repudia la masacre terrorista ocurrida ayer en París, presuntamente perpetrada por extremistas islámicos organizados, acabando con la vida de más de cien personas e hiriendo de diversa consideración a otros tantos. Dos días atrás, era la población libanesa la que sufría esta lacra. Como demócratas y defensores de los intereses de la clase obrera, denunciamos la matanza indiscriminada de ciudadanos indefensos y el propósito de sus autores consistente en enfrentarnos por motivos religiosos para imponer su propio credo, contrario a la ciencia y al progreso.

Al mismo tiempo, advertimos al pueblo contra la hipocresía y la manipulación de los gobiernos occidentales, incluidos los de Francia y España, desviando la atención de los responsables últimos de esta y otras tragedias similares. En efecto, el terrorismo yihadista fue impulsado moral, financiera y militarmente por los Estados de Occidente, allá por los años 80, para combatir al entonces gobierno laico de Afganistán y a las tropas soviéticas que lo apoyaban. Aquellos terroristas retrógrados eran presentados por los medios oficiales como "combatientes de la libertad". Más recientemente, "nuestros" socios de la OTAN, con tal de controlar el petróleo y seguir dominando el mundo, se han empeñado en derribar los regímenes republicanos y laicos de Irak, Libia y Siria que no se sometían a sus intereses económicos y financieros. Para tal propósito, no han dudado en apoyar por todos los medios a los fundamentalistas más o menos radicales. En la guerra que asola a Siria, es particularmente reconocida la tolerancia o incluso la connivencia con los fanáticos por parte de gobiernos aliados como los de Arabia Saudí, Turquía e Israel.

Además, estos horrendos crímenes propios del fascismo son aprovechados por nuestros gobernantes como cortina de humo -al igual que el conflicto con el independentismo catalán- para contrarrestar la ola de resistencia obrera y popular que, desde Grecia y Portugal, crece por toda Europa contra las políticas de austeridad que empobrecen a los trabajadores y enriquecen a una ínfima oligarquía de capitalistas.

El miedo paraliza, impide pensar y justifica muchas barbaridades. No permitamos que nos dividan a las y los trabajadores por razón de religión o nacionalidad. Unámonos contra la alianza fáctica del imperialismo "civilizado" con el islamismo feudal, para defender los derechos democráticos y para luchar por una sociedad socialista en la que prospere el pueblo y no esos criminales.

Madrid, 14 de noviembre de 2015