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Reflexión sobre la necesidad de la confluencia de las fuerzas del campo popular.

Recientemente los militantes del Partido del Trabajo Democrático y de la Plataforma Comunista, conformamos en Asturias la Mesa de Coordinación Comunista. En el protocolo acordado, sintetizábamos entre otras cuestiones, la importancia de definir en la línea política de masas, los posicionamientos necesarios para potenciar los referentes políticos de masas, situando en ella, los elementos centrales del programa y de la táctica electoral, para ponerla al servicio de la batalla contra la política de recortes a las clases trabajadoras y al pueblo, que desarrollan los distintos gobiernos del bipartidismo de la oligarquía. 

Que si bien para nosotros, es secundaria la intervención política electoral en nuestro trabajo de masas, entendemos, que actualmente la batalla electoral, cubre una parte importante de la batalla contra la política de recortes que el gobierno burgués lleva contra las clases trabajadoras, de ahí, que el planteamiento de, ningún voto obrero a los partidos de gobierno que nos recortan derechos, nos conlleve obligatoriamente a definir el voto, de forma que, mayoritariamente las clases trabajadoras y el pueblo voten en las elecciones municipales y autonómicas, a las opciones políticas que no han gobernado, ni apoyado las políticas de recortes contra la clase obrera, actualmente basadas en la alianza bipartidista del PSOE y PP más FORO y UPyD.

Esta posición, nos obliga hacer una apuesta por la confluencia de las fuerzas políticas progresistas, que en las pasadas elecciones al parlamento europeo, rompieron por la izquierda el bipartidismo instaurado desde los pactos de la transición, éxito fruto de la movilización popular contra su ruptura por la derecha, con el objetivo de llevar más explotación, miserias y guerras a las clases trabajadoras y al pueblo. Esta confluencia de Izquierda Unida, Podemos y EQUO  tanto en lo general como en lo concreto, en Asturies, debe formalizarse con los movimientos sociales y el movimiento obrero, de forma horizontal, democrática y participativa.

Nuestra participación como comunistas, en estos procesos asamblearios que se están gestando en muchas localidades asturianas para concretar instrumentos locales como “ganemos”, está basada en la creencia de que son un paso adelante, no son la unidad popular a la que nosotros aspiramos, ya que en ella no participa la clase obrera organizada, pero es lo más aproximado a ello y el único instrumento que actualmente tenemos los trabajadores y trabajadoras para consolidar la ruptura del bipartidismo, no les podemos pedir el cielo, pero si la capacidad de pequeñas reformas y de entorpecer o dificultar las políticas de recortes a nuestros derechos como clase obrera, confrontando con los partidos gubernamentales que en Asturies representan a la oligarquía dominante PSOE, PP, FORO y UPyD.

Las dificultades con las que nos estamos encontrando para lograr la confluencia de las fuerzas progresistas, nacen principalmente de la confrontación entre las fuerzas reformistas de IU y Podemos, enfrentamientos que comprenden estrategias de la liquidación política del uno por el otro, tanto por IU, acelerando los procesos de creación de “ganemos” para adelantarse a “podemos”, como estos, que cayendo en la trampa de IU, crean “somos” crecidos por su popularidad, lo cual está provocando divisiones internas y conllevando, si no se superan los sectarismos, a la presentación de dos candidaturas locales, que aun así serán positivas, pero no son la confluencia hacia la unidad popular, ni dan más votos, al contrario, debilita el frente antibipartidista y la lucha contra los recortes a la clase obrera, que debido a su debilidad organizativa e ideológica, concentra en esta confluencia electoral, la única forma de defenderse políticamente de los ataques de la oligarquía.

Alonso Gallardo, de la Plataforma Comunista y miembro de la Mesa de Coordinación Comunista