El Partido del Trabajo Democrático felicita al pueblo griego por los resultados electorales

    Desde el Partido del Trabajo Democrático saludamos el triunfo de las fuerzas populares en Grecia y llamamos a la unidad obrera, a la unidad popular y a la reconstrucción del Partido Comunista en nuestro Estado.

    El Partido del Trabajo Democrático quiere felicitar al pueblo griego por los resultados electorales que se han resuelto con una mayoría de las fuerzas progresistas, democráticas y obreras que componen la vida política del país heleno. En este sentido manifestamos nuestra alegría de que el pueblo griego haya decidido apostar por enfrentarse a las políticas de austeridad de la troika y apueste por recuperar y por preservar los derechos políticos y económicos conquistados por el conjunto del pueblo griego.

    Ahora el pueblo griego exigirá al nuevo gobierno el cumplimiento de las promesas democratizadoras y  la recuperación de los derechos sociales y económicos; le exigirá  que se enfrente sin renuncias a las exigencias del imperialismo de la troika y de la UE. Si no cumple con las necesidades populares el recorrido de Syriza podría tornarse en trágico derivando hacia la conciliación con la oligarquía o siendo derrotada al no poder enfrentar una alternativa política, económica y social que resuelva realmente los problemas de los trabajadores y el pueblo griego. De las consecuencias de esta deriva podría verse fortalecido el fascismo, entendido este como el proyecto de monopolio político por parte de la fracción más reaccionaria de la clase dominante, que podría aumentar su influencia social arrebatando a unas masas descontentas con el proyecto radical-democrático pequeño-burgués. La reciente investidura de la formación de izquierdas apoyada por la escisión nacionalista de Nueva Democracia, Griegos Independientes (ANEL), apuntan la existencia de un riesgo real de caer en esta deriva.

    Consideramos de gran importancia el desarrollo del Partido Comunista de Grecia (KKE) que podría convertirse en elemento clave para conseguir la unidad obrera y popular en las movilizaciones y en las instituciones burguesas, en pos de las necesidades inmediatas del pueblo, contra la bancarrota de los trabajadores que impone el imperialismo, en la lucha contra el fascismo y como base de afianzamiento de la toma de conciencia y de la organización obrera y popular hacia el socialismo.

    En nuestro país, la situación de los trabajadores y las capas populares es dramática. Cada vez más sectores muestran la necesidad de dar un cambio de timón institucional para enfrentarse a las políticas de austeridad impuestas por la troika y por la oligarquía y los diversos gobiernos españoles. Estas políticas solamente han supuesto recortes en los derechos sociales, económicos y democráticos, mayor represión y desempleo para los trabajadores. Mientras, las grandes empresas consiguen históricos beneficios y los ricos engordan sus finanzas. Se exige la unidad obrera y popular. El auge de organizaciones políticas democráticas, en confrontación directa con la oligarquía financiera, exigiendo más democracia y más bienestar, es un rasgo positivo para luchar por las necesidades inmediatas populares. Pero las expresiones políticas de la pequeña-burguesía y las capas intermedias, que dominan hoy el campo popular, no son suficientes y quedarán vacías de contenido transformador si la clase obrera no se independiza políticamente y organiza su propio partido político (el Partido Comunista).

    Es necesario que a medida que el movimiento popular se fortalece el partido de la clase obrera también lo haga. Es fundamental que un partido obrero independiente muestre a las grandes masas que la respuesta a los principales problemas de la clase obrera y el pueblo no se encuentra en el encadenamiento de reformas bienintencionadas, sino en un proyecto con el que la clase obrera conquiste el poder político y permita construir un nuevo sistema económico y social que supere el modo de producción capitalista, esto es, el socialismo. Por eso, consideramos que la tarea principal de los comunistas en nuestro país es la reconstrucción del Partido Comunista en nuestro Estado.

    La lucha por la independencia política de la clase obrera no implica el aislamiento ni el rechazo a los movimientos actuales obreros y populares. La clase obrera hoy va a la zaga de los demócratas y antioligarcas de la pequeña-burguesía y de las capas intermedias, que luchan por la recuperación de los derechos sociales y democráticos. Por este motivo, consideramos una necesidad de actualidad apoyar la conformación de un  frente unido con la pequeña burguesía y las capas intermedias, con el objetivo de que el partido obrero pueda andar conjuntamente con el pueblo en aquellas tareas que les une en el proceso revolucionario y difundir su propaganda y proyecto político entre las masas amplias para separarlas de la dirección reformista y ponerlas bajo la bandera de la revolución.

    Desde el Partido del Trabajo Democrático saludamos el triunfo de las fuerzas populares en Grecia y llamamos a la unidad obrera, a la unidad popular y a la reconstrucción del Partido Comunista en nuestro Estado. Entretanto, estimamos que al realineamiento de fuerzas de clase necesario para alcanzar el socialismo, todavía le queda mucho camino por delante. Por ello, deseamos a Syriza los mayores éxitos en el cumplimiento de su compromiso con el pueblo griego, lo cual contribuiría a descomponer la hegemonía política neoliberal, condición necesaria para que las masas trabajadoras de toda Europa puedan hacer progresar sus intereses sobre la base de su propia experiencia.

    Comité Central del PTD